Una vieja amiga

Te liberaste niña, no hay chuspa, pero hay café sobre café. Algunos salvajes se llaman colador, nosotros le llamamos chuspa… daba un buen café… en algunos casos depende del calzón y de la talla. Ya te diste cuenta verdad ¿por qué no pudo tocarlas? Soy Af, cuando el hombre regresó a nosotros… no soy Aphaesthus, el que conoces, soy el espíritu Aphaesthus, el hombre formado por el ángel, reconozco a cada uno de ustedes, pero desde hace un momento Afael se fue y yo he quedado, sigo siendo yo, las tres conciencias somos una, Aphaesthus el hombre, Aphaesthus el ángel y Afael el ángel, Metatrón, nunca entendiste quien era Af, siéntete digno muchacho, eres amigo de un Dios. Digamos que has visto mi rostro, cuando puedas ver cuantas alas tengo, cuando puedas mencionar mi verdadero rostro… morirás. Mi rostro, mi nombre… fueron negados a los ojos, mi nombre no es el que conoces amigo, alguien entre ustedes intentó borrarse a sí mismo y solo llegó al tercer nombre de nosotros, su cerebro es pequeño para soportar, esto ya ha sido comprobado por ustedes, he ahí quien puede dar fe de lo que digo. Intenta escuchar el nombre, solo sentirás tus oídos, te conviene cerrar los ojos para esto. Quieres conocer el verdadero nombre de Afael, escucha… cuando te sientas incómodo dime… … … cuando el ser humano siente entrar por sus orejas varias letras anudadas una con la otra, una especie de garabato que no tiene fin, no puede ser pronunciado, pero si sentido, los oídos quedan algo más agudos. Máxium y yo tenemos un par de pendientes, ya te enterarás de ellos, pues Azrael también está con nosotros en esta ocasión, lleva mucho sin hablarte, cuando se pide un guía y no se acepta al maestro, el maestro deja de ser guía, no solo quien porta a Azrael tiene un gran maestro a su lado, cuando Azrael ha llamado amigo a alguien, tarde o temprano decide ser su maestro, muchas decisiones se han tomado y el médium aún no está listo para compartir todo lo que trajo, ya he adelantado mucho de ello hoy y es mejor que me vaya