Portadora de Vud

-¿Af cuál es el problema?

         ¿Cuál quieres que sea el problema?

-Yo quisiera que no haya problema, ningún problema?

         ¿Entonces de que problema me hablas?

-Tú dijiste que había un problema.

         Solo hice una broma a la niña.

-Yo no te conozco, me das chiste, me das risa… ¿quién eres?

         Mi nombre es Afael.

-Yo soy Angélica y estoy perdida en este mundo cabrón y no te tengo miedo y no sé quién eres y te estoy preguntando y necesito que me hables… háblame ¿o te doy miedo? Alfa… ¿Eres el Alfa?

         También me llaman así. Hay tres dentro del cuerpo de esta persona ¿con quién quieres hablar?

-Con el que tenga más poder y me pueda ayudar.

         Ya me has llamado Alfa. ¿Qué es alfa para ti?

-La clave.

         Tus ojos están buscando, entonces mírame a mí ¿dime que ves?

-Veo oscuridad y veo tristeza.

         No me gusta que se apague la luz ¿quieres verme de verdad o sin ella?

-¿Puedes hacerme entender lo que quiero entender?

          Los ojos de los hombres no alcanzan mucha distancia. Prueba, no es igual a lo que has probado. Este es mi café.

-¿Quieres que te devuelva tu café?

         ¿Quieres devolverme mi café?... bébelo entonces.

-Entonces Alfa…

         Omega también. ¿Quieres saber por qué estás perdida? Dime tu nombre.

-Angélica.

         ¿Cuántas veces te has buscado Angélica?

-Muchas, siempre.

         ¿Cuándo te encontraste? ¿Entonces si no encuentras a Angélica como puedes llamarte así? Un nombre no tiene valor si no existes.

-Yo existo.

         Entonces… ¿quién eres?

-Yo.

         No, ¿Quién eres?

-Yo soy yo.

         Yo, ¿quién?

-Yo, Angélica.

         Que fácil fue encontrarte, siéntete, siente Angélica. Sus brazos son más débiles que los tuyos, sé que en ti hay respeto.

-Que fácil fue encontrarme me dijo el Alfa… ¿Y yo? ¿Cómo me encuentro yo?

         Si tuvieras un perro ¿Cómo le llamarías?

-Titán.

         ¿O perro? ¿Perro o Titán? Si te buscas a ti misma ¿Cómo te debes buscar? ¿Cómo tu o como Angélica?

-Angélica.

         ¿Cómo te encuentras?

-Hay algo dentro mío que me dice que estoy viva, si me encuentro hablo con el interior mío.

         ¿Y cómo se llama ese interior?

-Angélica.

         ¿Entonces donde está Angélica?

-Aquí estoy.

         Si no existes fuera y sales de vez en cuando debes sentirte vacía ¿Qué quieres de la vida mujer?

-Cuando veo una estrella fugaz mi deseo siempre es paz y felicidad, nunca pido nada que me beneficie a mí como humana, como materia, solo pido felicidad y paz, no quiero más.

         Solo quieres morir.

-Si, me quiero morir.

         ¿Por qué?

-Porque ya no aguanto, ya no aguanto.

         Entonces Angélica es esto, entonces Angélica es débil por eso vuelves a salir, dejas de ser Angélica para ser como te nombraste “yo”, entonces ahora eres yo o Angélica.

-Yo no soy débil.

         Yo no soy débil ¿y Angélica?

-Tampoco.

         Eso es lo que quiero escuchar ¿Cómo me encuentras?

-En lo más oscuro que puede haber en este mundo.

         Tienes claro que los ojos de los ángeles no tienen fondo verdad. Cuando te busques a ti misma, busca tu nombre entre las palabras que dices, no se vive en los recuerdos del pasado, no importa cómo o donde, no importa que te tocó o quién.

-¿Tú ves todo lo que me ha pasado? ¿Te provoca risa?

         No mujer, me provoca indignación.

-¿Qué hay dentro de todo esto? Somos un experimento.

         El médium es un experimento. No pretendo darte miedo, pretendo que te conozcas.

-¿Cómo conocernos?

         Mi nombre es Afael de Le Lutte.

-No te desafío y te pregunto con mucho respeto ¿quién eres?

         Mi nombre es Afael de Le Lutte ¿cuál es el tuyo?

-Angélica Rodríguez.

         Has traído un viejo amigo a mi casa, es tan nuevo como antes de la creación.

-Dile que se vaya.

         Díselo tú.

-No me escucha.

         ¿Por qué quieres botar la perfección de tu lado? ¿Tienes claro que cualquier desvió en tu vida se debe a las afecciones de tu pasado? ¿Qué tiene que ver acaso quien te acompaña?

-¿Quién es él para estar en mi vida?

         No hablamos de tu cuerpo. Si cumples aquella idea loca de cortarte las venas, si…, si la haces a un lado no sabemos aún a donde irás. Quien logró una vez morir por propia mano ya no pertenece a este plano.

-Yo no quiero pertenecer a este plano.

         Lo sabemos.

-En donde vives, en donde estás? Llévame.

         Nega nex aim.

-¿De dónde vienes?

         ¿Quieres ver? Ve mi mano.

         En el fondo quisieras olvidar que fuiste niña ¿o no? Yo sé lo que quieres olvidar, solo cuando perdones, no lo has perdonado, si no, no estuviera presente. No te he dicho  a quién perdonar, sigues echándote a ti la culpa…

-Te equivocaste.

         Entonces no has perdonado.

-¿Cómo?

Cuando dejes de ver todos los días que pasó, cuando vivas un momento feliz por ti y no por tu pasado, es la clave para lo que buscas, tú no buscas ser feliz, buscas que todos vean quien eres. ¿Quién falló?

-Yo no.

         Entonces tienes claro eso. Angélica no ha fallado ¿Quién eres entonces? Pon tu mano frente a mí, abre tu otra mano frente a ti, presiona tu puño, ábrelo ahora, mueve tus manos lentamente, esto eres, aun no lo dominas. Eres más porque no eres común.

-Cuando veo a la gente siento que la odio, quiero que se mueran.

         ¿No sabes aun a quien portas? Déjate ir… ¿Cuánto puedes ver?

-Hay algo que me impide ver.

         Si dejaras de mover tus ojos verías con claridad. Me ves, mira a mi alrededor.

-Solo veo a alguien como yo.

 

         Exacto. No has preguntado cuanto poder tengo, es el mismo contenido en ti, cuando aprendas a tenerlo en ti, pisarás cucarachas, todas, no necesitarás odiar a nadie, quitarás del camino a quien debas odiar, un corazón que quita del camino no odia, observa caer.