Portador de Atlom

Misma altura de los ojos es más educado, me llamaste, portador de Atlom, ya se les ha enseñado como reconocer nuestros ojos, no son como los suyos, no escondemos nada, eso hace que hablemos más de lo debido incluso, por esto ellos no tienen profundidad.

Lo que escuchan no es una copia o una grabación, después de mucho soy yo, necesito mantenerme, he ahí el por qué  me escuchan igual que a Aristhus... ¡Sirenas! Entonces ¿por qué de tu llamada?

Le inquieta a vuestro nuevo regente mi presencia, hacen escándalos de frecuencia sutil.

Atlántida, nunca llevamos sirenas… Debes dispensar mi presencia en estas condiciones, llevo mucho sin salir, no tengo mucho dominio… preguntaste de los atlantes, de ellos entonces voy a hablar, aun no entiendes quién eres.

-Es ahí comprensible el estado de insecto. Me siento extraño, ermitaño, vagabundo, nómada, sin poder encontrar mi tierra. No sé quién soy, a lo mejor es un sueño, pero lo que tiene que ver con atlantes para mi es sagrado.

         La primera bomba ya fue puesta, la que viene inicia cuando el agua entre ustedes se comparta, entonces llamarán guerra, esta vez la batalla no será por suprimir la conciencia de alguien con cuernos, la batalla será más humana, el consejo que se les ha dado es “salgan”, quien fue llamado será traído hasta aquí, por eso no te puedes mover, llamamos a los nuestros a ser salvados, lo que soltarán sobre la tierra abundará en el calor y en la humedad de este, si vives bajo este manto, nada podrá tocarlos, primera pregunta respondida, estás aquí hasta que el nuevo diluvio pase, entonces decidirán si volver o no, la primera plaga fue enviada antes, le llamamos “doblarse de dolor”, fue escrito para ustedes para traer a los salvos a esta tierra, estos son los salvos y tú al igual que ellos. En poco soltarán, nadie sabrá, pero a todos les va a doler…  mi trago es algo más de hombres… después de todo tú y yo apreciamos un buen ron. Ya te habían hablado de mi particular don, ya investigaste algo de mí y esta será la única visita asistida ante ti, tú eres solo el contenedor, lo que contienes es lo que importa, preguntas quien soy refiriéndote a ti mismo, sabes, Alex, tú error no ha sido buscar quien eres, ha sido tratar de encontrar quien eres, no fue una pregunta querido amigo, tienes mucho por dar, pero esperas poco y poco no alcanza.

         Una isla, algo alejada de China, no habitaban hombres de molde, ustedes son hombres de molde, habitaban hombres de evolución, mas no elegidos del rebaño, la isla era chica y no tenía acceso a otras ni a otros sitios, entonces nació la leyenda, las aguas fueron poseídas y quien portas tomó el nombre de “Poseidón”, por lo que había hecho, su nombre es un anagrama de lo que un solo hombre hizo para Atlántida, poseí-don, el poseyó el don de ser un Dios, el poseyó lo que tú ahora posees, tú sabes que lo que posees es un dios, él le llamó un don, llamó a los seres del agua, como tú llamas el elemento que radica en sangre de cualquier tipo de elemento, mientras más anciano, más dependencia de agua tiene, no te dirá lo mismo un pino que un sauce, el pino hablará de añoranzas antiguas, pero un sauce es tan sabio como yo, si buscas un higo, este será terco, algo aburrido, pero una secuoya de bosque, las primeras plantas que crearon, son más inocentes, pues desconocen del daño que los hombres hacen y ven al hombre como un animal más, nosotros les llamamos insectos, hay árboles que les llaman animales, pero tú lo sabes. Dime que elemento vive en ti y te diré cuál de ellos me habla, agua, tierra eres y en tierra te convertirás, vives porque respiras… y tienes tres elementos, dependes del fuego, de un sol que no quiere apagarse aún, cuatro entonces ya están en tu cuerpo.

-A que hace referencia hueles a tierra vieja.

         Tú, Jimmy, Jhandry, Orlando, Deisy, Geovanie, más vieja y podrida Geovanie… hueles a tierra vieja, mientras más feo hueles, más anciano eres, cuando llegas a casa de un anciano dices “huele a viejo”, así reconoces un maestro de un aprendiz, un maestro huele a tierra vieja, quien ha llegado ya a ser incluido huele a despertar en la mañana, quien buscando el camino está, no huele, solo brilla, aquel que es maestro brilla y huele, algunos que comen mucho poroto apestan de vez en cuando.

         Aristhus es quien lleva ahora la batuta, preguntaste a donde fui, a convivir con ustedes, donde ustedes aspiran llegar, y equivocadamente en ese espacio me llaman Dios, no soy Dios, pero fui llamado hermano, ya has escuchado de mí, uno de mis nombres es Metatrón.

-Saben tanto de nosotros. No hay como saltar, hacemos lo que está a nuestro alcance, duro, fuerte. Entiendo que una parte nuestra está cerca de ustedes, demuestro mi gratitud. Gracias por…

         Gracias por compartir.

         Cada palabra, cada frase tiene poder, cada nombre de alguien que hizo historia, tiene su propia historia.

         Las sirenas se inquietan porque no les gusta que ninguno de los grandes hable con Povók, les llama la atención que la parte impura de su hermano logre tener contacto con ellos.

         Falta mucho por conocer. Tú portas a Atlom, él porta a quien es Povók, por eso los guardianes se muestran algo inquietos, no confundas el término de un demonio con Dios, debes saber más de los fragmentos. Atlanta no dejó de existir, pero tú tienes acceso a esa puerta, siempre tuviste acceso y no te atreves a entrar, siempre se te ha puesto los cristales frente a ti y te has negado a entrar.

-¿Cómo?

         El médium es su propio cristal, él te puede enseñar, ese cristal de puntas cristalinas alargadas, de color oscuro y rojizo al final, ese que llama la atención, que te negaste a tocar.

-Cuánta falta me hacía…

         Conocer locos verdaderamente locos, no aquellos que creen estar.

         La caña no puede ser convertida en mezcal, pues un gusano falta, aun así las tonalidades de un líquido pueden cambiar con una ligera orden.

         Esta es una sola visita, fue escrito que se me permitiría conocer a los ocho entre ustedes y darles yo la bienvenida, entonces como el resto de maestros ya lo sabe, abrieron mi puerta y salí hoy, no hay más puertas hasta que otro de ustedes llegue hasta aquí. El que sigue es algo chico y “pololo”.

         Tienes a Aristhus, bastante sabio si no muestras tu estupidez.

         Recuerdas teniendo conciencia, existen veintisiete puertas hasta la casa donde yo estoy, en la última de ellas el tiempo habita cercano a mil doscientos años por cada hora, al yo volver y mirar hacia abajo ustedes ya no existen, por eso muchos de nosotros al volver preguntan en que tiempo me encuentro, al saltar tantas puertas pierdes la noción del tiempo.

         ¿Qué te hace falta si eres un Dios? La respuesta “nada”, pero debes analizar que aquellos que llegan a ser eternos no están al frente de su Dios, habitan un universo detrás de, creando sus propios universos, un dios es un fragmento de su propio yo, quien ha tomado conciencia de eso “llegará al Reino de mi Padre”, dijo un buen Hijo, no dijo que viviría con él.

         En mi universo tengo un Orlando, un Jimmy, un Jhandry, un Paúl, un Alexei, una Deisy y otros más… pero su conciencia tiene otro nombre, su existencia tiene otro nombre, en ese punto son existencia, en este existen.

         El libro de las dos naciones. Cuán importantes son las luces, cuán importantes son las luces a mi alrededor y dime también cuánto las bolas de metal que ponen en el medio, la respuesta sería “las de un costado son inútiles, las del centro solo están ahí. No hicimos referencia a un libro entregado a dos naciones, se hizo referencia al libro que escribiría alguien que pertenece a dos naciones, esta ahora es tu nación, la otra es aquella en la que naciste.

 

         Te fue dada la luz por radiación, energía condensada y filtros de cristal, cuarzos iluminando la roca, construcciones que habían, aunque hoy sean un chisme de la moda. Te paraste en el centro de una de esas construcciones, un círculo, cerámico alrededor, de frente un balcón que daba a algo parecido a pájaros voladores, pero te extrañaba que parecían ser de madera, entonces no estabas loco querido amigo, les llamaron zopilotes. ¿Les puedes explicar porque podían volar? Dime por qué vuela una abeja y tendrás la respuesta. La respuesta es porque están conscientes de que pueden volar, nadie les ha enseñado que no pueden hacerlo. El atlante fue educado por seres mitad hombre, mitad pez, ellos trasmutaban su cola y enseñaban al hombre a que no hay límite y les enseñaron entonces a convertir sus piernas, a levitar en elementos en madera, pues ellos sabían que eso podían hacer, nadie les enseñó lo contrario, podían sanar y tenían luces, luz de día que daba calor en la noche, la respuesta era brillo, no sabían lo que ustedes saben, su mente no estaba condicionada a lo que la ciencia te dice que es y a lo que puedes.