Nuevos afatos

Han empezado a multiplicarse. No preguntaré como están.

Huele a tu sangre (Jorge) sólo que deberías haberla dejado dentro de la piel.

Alguien preguntó cómo se asigna a los escribanos, yo escucho y yo respondo a amigos y a quienes preguntaron sin importar su rango, después de todo tenemos el mismo. Se eligen por karma, un escribano no viene escrito, viene condenado, debe purgar por algo muy malo de una vida pasada, algo tan malo que solo puede limpiarse con un servicio directo a Dios, no es quien es, es quien fue. Heme aquí enseñando, con esto no he dicho, y seré claro, que los escribanos no son dignos, todo lo contrario, su maestro los vuelve dignos y si no acepta un maestro aprenderán a la mala y luego escribirán.

No es una entrevista, he pedido esta reunión para saludarlos, para saber cómo están, he visto tronos y doncellas, he visto jóvenes  y he visto viejos, he visto mocosos y he visto niños, portadores asignados y aquellos que siempre preguntan que soy aunque nadie lo menciona. Heme aquí para responder a lo que pregunten, sin restricciones esta vez, que no sea nada material.

-(Tamara) ¿Cuáles son mis castigos?

         ¿Quieres conocer tus castigos?

-(Tamara) Si es que hay como saber gracias, si no, no importa.

         En ese entonces eras ignorante y ahora te estás volviendo sabia.  Aquel que ignora necesita saber, aquel que sabe necesita ignorar.

- El rato que tú sepas cuáles son tus castigos vas a querer no saberlos.

         Pero es bueno que empieces a averiguar por tu cuenta.

-(Tamara) ¿Cómo?.

         Las páginas se abren solas tras la propuesta. Te daré una pista, lo que buscas se llama Dios, puedes llamarle Yavé o Jesús, tu error es buscar al Padre. Aprende un poco más del Hijo.

-(Jorge Patricio) Hay alguna razón para que nosotros tengamos la oportunidad que estamos teniendo, de conocerte por ejemplo.

         Muchos me conocen, me han visto y han hablado conmigo, sólo me conocen, muchos conocen a Jesús y a Dios, muchos conocen un perro y un gato callejero, no hay oportunidades.

-(Bernardo) Pero no todos tienen al acceso al conocimiento que nosotros estamos adquiriendo.

         Entonces la pregunta ha sido mal formulada, por qué yo puedo aprender esto, sería la pregunta.

-(Jorge) ¿Por qué estamos aprendiendo?

         Agradéceselo a los huevos de tu padre. Cuando menciones a una familia, vienen por parte de padre o por parte de madre, cuando llegan a manos de una madre será que esta madre sea padre o no será digna. Seré claro entonces, ustedes le llaman genética, nosotros le llamamos herencia, por cada tres uno no será, por cada tres nacidos uno no será digno, la ventaja entre ustedes y tu miedo al escuchar esto… (Pablo Andrés)… no te he excluido, solo he dicho tienes la ventaja de no tener dos hermanos pues Dios así lo quiso, eso incluyendo a los que pueden escuchar. 

-(Jorge) Ustedes fueron cinco hermanos y ustedes tuvieron la suerte de ser los tres nacidos.

         ¿Está en la sangre verdad?

-Lo que quiere decir es que ustedes fueron favorecidos, además están aquí para escuchar un conocimiento que pocos tienen.

         ¿A quien deben el conocimiento? No a mí, a sus huevos.

-(Alfonso) Podría ser que cuando uno adquiere más conocimiento  es para poner al servicio.

         ¿Al servicio de quién?

-(Alfonso) De nuestro creador.

         ¿Y quién es tu creador?

-(Alfonso) Tiene muchos nombres.

         Dios.

-(Alfonso) Creo que sería muy injusto.

         ¿Qué sería muy injusto?

-(Alfonso) El tener un conocimiento y no dar a otros.

         ¿Y por qué darías a otros?

-(Alfonso) Por una noble razón de existencia.

         ¿Cuánto tienes? ¿Mucho o poco?

-(Alfonso) ¿De qué?

-(Jorge) De…

         No interrumpan.

         Tu conocimiento… ¿crees que es suficiente?

-(Alfonso) No.

         Entonces no puedes dar. Cuando tengas suficiente y creas que ya es suficiente, solo ese momento puedes compartir, pues aquello que compartas será valioso, será grande y será bendito. Si crees conocer a medias, si tienes ese problema, compartirás a medias, aquello que compartas será compartido en la misma magnitud.

         (Jorge Patricio) Aquel que quiera café o algo de tu mesa, tendrá que pasar por tus manos ¿por qué se ha pedido? ¿Por qué siempre se asigna uno? Un sirviente de luz, quienes nacen con suficiente luz y hay quienes necesitan compartirla. Aquellos que requieren compartirla necesitan más luz que el resto, pues lo que tienen es más grande, pero nacieron pequeños. Cuando sirves a otro, cada agradecimiento que este otro te da, llega con una pequeña de luz a ti, pues es una bendición, es así. Cada vez que un gesto amable sonríe te ha bendecido, mientras más bendiciones tenga el sirviente más permisos tendrá para salir de casa y más grande se vuelve y más favorecido también. Tienes claro que pedimos y que damos a cambio.

-(Alfonso) Estaba recordando en las veces que he servido café y en las veces que me han dado.

         Tú estás a punto de explotar.

-(Jorge Patricio) ¿Nos conocimos en alguna otra vida?

         Tú los has dicho, nos conocemos. No solo de una vida, hay muchas detrás de ella, tengo otros nombres, hemos sido hombres y hemos sido damas.

-(Alfonso) ¿Tenemos afinidad contigo?

-(Silvia) Familiaridad.

         Familiaridad, ahora más bien es identificación.

-(Jorge Patricio) Cuando yo conocí a Jandry, él me comentó del accidente que tuvo con el papá…

         Hay cosas que aún no sabes, sólo sirve y luego sabrás. Agradece cuando alas descienden sobre tu cuerpo y sirven como un colchón, pero no a uno de nosotros, ya se te ha enseñado a agradecer y ahora que ya lo entiendes, agradece al Padre y es suficiente.

         Yo he venido a decirles algo, Geová…

         ¿Han probado mezcal?

-(Bernardo) Es como el tequila.

         No. Mezclen el cincuenta por ciento del café del recipiente y cebada y caña en seis tiempos por igual y lo cargas.

         No dejes que entre la malcriada, es mejor que mantenga conciencia quien la porta.

-(Jessenia) No estoy dejando que entre.

         Esto es por los nuevos y los que vendrán y así en cada temporada, en cada ciclo buscamos nuevos, llamamos nuevos y de ellos pocos quedan, otros sólo cumplen misiones y lo hacen porque quieren, no porque lo hemos ordenado.

Las bases de Dios son cuatro, distribuidas en cuatro pilares. Dios no puso retos, solo impuso castigos. El Cristo que bajó a la tierra era Dios hecho hombre, al menos eso nos mintieron, es lo que tú dirías, yo diré entonces no ha sido tan falso, el Cristo si nació, el Jesús no existió y aquel que llamamos Padre, hoy es el Hijo y el que les concede el permiso de estar aquí, no ante mí, sino ante ellos o ante él debería decir. Cada palabra que sale de mi boca no puede salir si él no lo permite, aquel que diga servir a la luz, que hable de Jesús como yo lo he hecho y presten oído a sus palabras, aquel que diga servir a la luz y titubee en el momento de mencionar los nombres solo estará jugando con ustedes. Son los nuevos, vamos a ver qué tan viejos se vuelven.

El mezcal dormía a las damas.

Aun no es tiempo, aun no llega su turno, pero ya llegará.

Seré prudente, café por favor.

-(Jorge) ¿La aparición de las pirámides en la Antártica son reales, tienen que ver algo con las pirámides de Egipto?

         El mismo lugar, el mismo momento, no hay coincidencias, más bien es una aclaración para aquellos que ya conocen, una confirmación de lo que ya se ha dicho.

-(Jorge) Yo quería preguntarte de los mensajes de la Virgen de Guadalupe en México ¿esos mensajes realmente la virgen María los dio o son mentira?

         He aquí la diferencia, un gesto de gratitud y me alejo, esa es María, sin embargo es distinto cuando acudo a ti, ya he dicho que María no habla, nunca dije que no diera mensajes. Máxium, un gran amigo, no habla, pero puedes saber que dice, eso es un maestro. Dime tú, maestro… ¿en guerras y periodos como te ha enseñado tu maestro si poco o nada te ha dicho y mucho también y has aprendido? Menciona entonces cuanto has aprendido de tu maestro.

-(Orlando) Lo suficiente.

         O casi nada. Eso es un maestro, quien habla poco y ha dicho mucho, María no habla y al igual que cualquier maestro tu conciencia sabe que lo ha dicho y el maestro te señala un punto y tú miras el punto y  dices eso parece una gran roca, de pronto el punto se cae y tú dices ha caído sobre esa manta azul al impactar el mar y María sonríe. Ya les he enseñado como habla María.

         Un médium y sólo tres en el mundo pueden canalizar a María y ella podrá hablar, pues su cuerpo lo resiste, uno de ellos está aquí, uno en china y el otro en Cuba. Sin embargo, no da mensajes cuando habla, si llegase al cuerpo de un médium sólo hablará como yo lo estoy haciendo, como un amigo, no como un maestro.

-(Alfonso) Los secretos de Fátima, puedes hablar algo de ella ¿los prohíbe la Iglesia o los humanos? ¿Qué es lo que debemos saber de esos secretos?

         Hablas de Fátima y no conozco a ninguna. Has una pregunta clara. Los nombres que ustedes conocen en la tierra no se parecen a los nuestros y no somos adivinos, más bien somos ángeles, he aquí como reconocer a un ángel, no lo sabemos todo pues no somos Dios, sólo tú Dios es omnipotente y omnipresente. Si vas a preguntar debes hacer la pregunta, pues como Dios, no tenemos acceso a todo, quien diga tenerlo es un demonio. Pregunta mejor.

-(Alfonso) Me puedes decir cuál es el mensaje que supuestamente escribió a las tres personas una virgen llamada Fátima en Portugal.

         Tres niños que dieron de comer lodo a la gente, es lo único que puedo ver. Tres malcriados dando de comer lodo a puercos llamados hombres incrédulos.

-(Bernardo) El papa anterior quiso revelar uno o lo reveló, no estoy muy bien, creo que era Ben…

         Te lo voy a explicar así. Había un reptil de color negro y un duende de color blanco. Al igual que ustedes, son racistas. Decidieron, aquel negro no podía liderar así que dejaron que el blanco lo haga, por lo menos un tiempo, hasta que otro reciba el título y se preparó en poco tiempo y ahora es el nuevo papa, pero es blanco.

-(Alfonso) ¿Él es el último papa?

         El último papa ya pasó muchacho, hoy es santo. El hombre no puede nombrarlo, pero Dios le dio nombre a ese papa hace mucho ya y por boca la cosa que hizo como espíritu y como espíritu tomó nombre y las balas limpiaron sus errores.

-(Alfonso) Puedo retomar la pregunta original.

         Ya la he respondido.

-(Alfonso) No, no era eso.

         Yo estoy escuchando. ¿Cuál es el más grande error que tiene el hombre y el ser humano también?

-(Alfonso) ¿Cuál?

         No repetir las preguntas. Los oídos de un ser de luz están ocupados por muchas cosas, demasiadas tal vez, no es que no te no presten atención, es que no se concentran muy poco en algo. Cuando preguntas algo a alguien de luz no te verá como la materia, como lo que viene después, te verá como aquello que hay que guardar, como el secreto que hay que cuidar y cuando ningún otro oído escuche, él te escuchará, entonces si has preguntado y no ha habido respuesta no debes olvidar la pregunta, debes repetirla hasta que sea contestada y no habrás ganado sólo habrás sido escuchado que es diferente.

-(Alfonso) Quiero saber quién soy yo.

         ¿Quién eres tú? No veo a nadie más  en ti y ya te he dicho. ¿Qué tan convencido estás de que eres Alfonso?

-(Alfonso) Siempre he sentido que no era yo, que había algo más profundo que yo.

         Entonces te voy a responder. No eres lo que portas, no eres el espíritu que llevas en ti, no eres el alma que llevas en ti. Tu conciencia como cuerpo y alma es una, mas son diversas. Cuando estés completamente seguro de quien eres y digas tu nombre mirando bien y con los ojos claros sabrás quien más eres, pues eso no te rige, solo está contigo ¿por qué te pregunto si estás seguro de quién eres? Porque solo esa seguridad te dará la siguiente respuesta. Dime quien eres… y has dudado.

-(Alfonso) Si. Me viene a la cabeza dos respuestas.

         La primera es de carne, la segunda es de luz, dime la segunda por favor.

-(Alfonso) Un ser de luz.

         He dicho que era de luz.

-(Alfonso) Lu.

         Ahora la primera respuesta.

-Alfonso.

         Esa no era de luz.

- No eres quien portas, ellos son guías, eres Alfonso portador de Lu.

         Aquellos que portas es solo eso. Lo que tienes sobre ti vendría siendo como la ropa interior, créeme es quien recibe los mejores olores.

         Dime quien eres.

-Alfonso.

         ¿Portador de quién eres?

- (Alfonso) Lu.

         ¿Quién es Lu?

-(Alfonso) Un Arcano Mayor.

         ¿Sirviente de luz?

- (Alfonso) Según entiendo sí.

         Heme aquí resumiendo “Bel” ¿crees que es un sirviente de luz o crees que es un sirviente de Dios?

-(Alfonso) Las dos cosas.

         Cuál es el nombre del opuesto a tu Dios, su nombre real y apellido.

-(Alfonso) Luz-Bel.

         He ahí tu respuesta. Un ser será sirviente de luz o será sirviente de Dios. No se dejen convencer por quienes usan palabras bonitas como hombres o como mujeres.

         Entonces… ¿Quién es Lu?

-(Alfonso) Es un sirviente de Dios.

         Es bueno conocer poco, cuando mucho llega de golpe te aterra. Si quieres ganar una guerra escucha al estratega.

-(Silvia) ¿Cómo le controlo a mi hija?

         ¿Tienes ideas de cuantas palizas recibió Jesús?... Hasta que se cansó y le dijo muérete a su padre, solo tenía doce años tengo entendido ¿por qué se ha dado a Miguel siempre a un pilar? Porque no puede matar a uno.

         (Pablo Andrés) Levanta el ánimo hombre, eres tan digno como tus hermanos y tu padre o no estuvieras aquí, aquellos que estuvieron antes y después fueron quienes no nacieron dignos y tampoco nacieron, así que sonríe un poco y levanta tus ojos.

 

         Deisy, tú conoces las respuestas, así que heme aquí presentándote a la Caja de Pandora de este grupo (Alfonso).