No hay un fin sin un inicio

¿Sabes qué es lo que tiene un fin? Aquello que tiene inicio, no puedes encontrarle fin a aquello que no ha iniciado, tu pregunta debería ser “como iniciar”. ¿Quién eres? ¿De qué sangre vienes? Heme aquí, disfrutarías algo más si te quitaras los ojos… ¿quieres ver entonces? Mira treinta centímetros antes de mí, en el vacío, y me encontrarás detrás de él o no me encontrarás. Te conocí antes, antes sí o si antes. Los reclutadores siempre nos conocen antes, siempre son reclutadores, pediste tu inicio, acabo de darte tu fin, recuerda que el reclutador entre ustedes no portó a uno, llevó a varios con él, no un portador de sangre, si un portador asignado, aun no estás listo para ser asignado.

         Se ha marcado un nuevo grupo, un nuevo maestro, un nuevo médium nace y un nuevo reclutador también, he ahí el fin que aún no tiene inicio ¿cuál es tu inicio? ¿Qué inicia y que termina? ¿Qué crees que sea más próximo a ti?  “Un inicio” es un pensamiento de hombre. Todo aquello que te pertenece por derecho de tu conciencia, lo que tu mente ya ha creado, ya es tuyo, no comienzas, siempre terminas, el inicio recae sobre aquellos que buscan lo que tienes, quien inicia para buscar una terminación tardará más en lograr lo que quiere.

         ¿Tienes claro ahora? Frente a ti descansa ya el antiguo reclutador.

         Tienes libre albedrío, solo sugerimos.

         Tienes dos masas una en cada mano, de diferente color y corte ¿cuál es el color y el corte de lo que vas a buscar? Pediste los caminos y se te fueron dados ¿en qué se diferencian entonces? ¿Elegiste la profundidad de un agujero o elegiste lo que traerá muchos agujeros? ¿Cuál fue el camino que elegiste? ¿El primero o el segundo? No hay excusas. Todo hombre tiene derechos, puede ver sobre ellos y velar también, puede equivocarse y puede volver. Un maestro que es buen maestro no es un profeta, un maestro no profetiza, un maestro dice y espera, cuando aquellos que se van regresan se toma un café con ellos y les dice ya estás aquí y ahora cual será tu inicio. Todo hombre tiene libre albedrío, nosotros solo pateamos los huevos de vez en cuando, si la patada no es lo suficientemente fuerte, el hombre elegirá el camino que quiere y no intervendremos, mas puede que este viejo loco se equivoque, ya lo ha hecho ¿…? ya lo hará.

         No mires el rostro y podrás ver el rostro.

         Las buenas decisiones te llenan de prejuicios, las malas decisiones te llenan de miedos, ya he respondido, mas todo hombre es libre, ya lo he dicho, aun con buenas o malas decisiones, todo lo negativo puede convertirse en positivo, mas cuánticamente hablando, debes volverte un foco para volver positivo algo oscuro y tú aun no brillas lo suficiente.

         Saca al cerdo del corral, llévalo a otro chiquero y vivirás bien o tendrás que lidiar con las niguas del chiquero, solo un consejo.

Observa la dimensión entre los corrales, existen dos frente a ti, tus ojos deben ver a un tercio de ello, no ves a nadie, ves el tercio, lo que está detrás se revelará solo. Los hombres ya no lo usan, nosotros le llamábamos reticulación, debes aprender a reticular para recuperar los ojos.

Recordar, no aprender, yo no les enseñó nada, hago que recuerden lo que ya saben que es distinto, aquel que quiere enseñar no es un maestro.

¿Cuál es el fin de conocerte? Saber quién eres, tú ya sabes quién eres, viniste a eso, todos tienen un don, todos los llamado tienen uno activo o inactivo, pero tú ya tenías la respuesta ¿entonces quién eres? Tu don se llama rastreador, tú no buscas a nadie, llegan a ti, no buscas a nadie, reclutas a quienes lleguen, no puedes hablarle de perlas a los cerdos, no puedes hablarles, pues no entenderán, solo dirán… y eso encontrarás entre los hombres, deja que los hombres pregunten, hombre que necesita, hombre que puede ser reclutado, mujer también.

El cuerpo reacciona rápido al reflejo del dolor, mas que una broma, es como volver si te quedas atrapado, si se volviera a dar aprieta tus huevos, las mujeres algo más arriba.

Observa a tu alrededor sin mover tus ojos, todos los ojos que puedes ver son tus ojos ¿Cuántos puedes ver? párate frente a ti, para poder ver tus ojos primero debes salir de tu cuerpo.

 

Los caminos en el camino se encuentran si los caminas, si las piedras son muy grandes o los muros te chocan, no golpees el muro con violencia, puede caerte encima, da la vuelta cuando el muro sea muy grande y se te será devuelto lo que dejas, no más.