No es cuántas ideas tengas, es cuántas logras realizar

Mi mano no pertenece a ningún signo zodiacal, no hay de qué preocuparse.

         ¿Cuántos idiotas necesitas para cambiar una bombilla?

         Te voy a dar un secreto de un tiempo muy antiguo, en toda época, este secreto ha ocultado un modo de trabajo o una moneda que lo represente y en cada época la moneda siguió del mismo modo y no ha representado más que el valor máximo de dicha moneda, siendo verdad, si tu pones en mi mano un metal de esos del máximo valor entre ustedes, yo te diré como obtener lo que quieres…. Has pagado por información. ¿Quieres saber cómo se logra? Trabaja… ¿Esperabas que te diga en qué?... no has pagado para eso.

No es el valor, es cuánto te cuesta tenerlo, no es cuántas ideas tengas, es cuántas logres realizar, no es lo que desees, deseos hay muchos ¿en qué deseo estás? ¿En el desear hacer o en el desear que pase tanto trabajo?

Un gran hombre, la compañía de este hombre un tiempo le dio muchas cosas, entre ellas la habilidad de volar ¿cuántos necesitó para hacerlo? Se necesitó a sí mismo. Hay muchas cosas para satisfacerse a sí mismo ¿de cuántos necesitas entonces? De ti mismo…

¿O necesitas alguien más?

Nolbert, un gran rey, Aphaesthus, una gran conciencia, Platón, un maldito loco y otros más solo han necesitado de sí mismos y el consejo de uno que otro hombre con alas… ¿de cuántos necesitas? De “uno” no es la respuesta.

La gente no asume lo que tú deseas. Pregúntate que haré y decide o sigue deseando.

Tú has dicho ya está, ya se hizo, se acabó el deseo, el deseo es la esperanza el cumplimiento, yo solo hablo, no doy consejos, los viejos hablamos así.

Cuando estás frente a un sabio y no sabes que preguntar, este dice que quieres o que puedo dar, que puedes pedir por favor. No creas que te estoy insultando, investiga primero.

La Gran Babilonia… Desde Praga y otros lugares nos acercábamos a vender telas, telas hebradas y de lujo, algunos viejos solo íbamos s ver el fracaso de otros, ya que dinero no nos faltaba y después de decir no podrás volver, pues tus bolsillos estarán vacíos, íbamos al lado de los viejos que creían que podían vender lo que llevaban, llegábamos después de seis días de viaje, debían alimentarse de la carne de sus caballos para no morir y recoger las cejas con las que se protegían el rostro y el cuerpo para no quedar enterrados en el desierto, les tomaba cinco días ir en bestias a vender lo que querían y treinta regresar sin sus mercaderías. No asumas que otros quieren lo que tienes porque en el camino puedes perder todo lo que tienes.

Fui llamado viejo siendo muy joven, y joven siendo muy viejo, aprendí a observar y ver, sé de qué me hablas, mas no te presto atención porque no me interesa, tengo conocimiento y tú necesitas el siguiente: “hace mucho recomendábamos a los ancianos que tenían grandes prados y grandes bestias, cuando estaban a punto de morir, o simple, cuando ya era muy ancianos, ve y deshazte de todo lo que tengas, busca un lugar donde puedas estar tranquilo, pon anuncios cerca de ti, que no consuma ni tu mente ni tu cuerpo o morirás anciano y enfermo, guarda suficiente y que esto sirva hasta el día de tu muerte y también a aquellos que viven después de ti y algunos viejos testarudos golpeaban su pecho y decían ¡yo soy un perro labrador!... y los viejos jóvenes decían sí, pero los perros mueren ahorcados de viejos, pues desconocen a sus amos”.

Hay algo que ustedes desconocen, la desesperación del portador se resume en la desesperación que adopta el portado, si tu cuerpo hierve, el suyo también y la diferencia entre este plano y el nuestro es que sienten. No solo te castigas a ti mismo.

Has dicho y has llorado por cuanto has perdido, resignarse es igual a lamentarse. No crees una carga para tu hijo, sé tú tu carga. Tú hijo será quien a tu lado está y tú lo sabes, el resto espera que el perro muera. En poco no habrá más que esperar, hablo de tu cuerpo, ya eres anciano, aun no eres senil, pero poco falta para aquello, es mejor amarrar a las vacas que te van a correr antes de que los que están a tu alrededor te quiten y te quedes sin ellas.

 

Ya es tarde, deja de soñar, estudia y mira tu entorno y pregunta a tu entorno que es bueno para él, las cosas más estúpidas que escuches serán las que para ti parezcan estúpidas, muchos preguntan qué llevaré a mi perro y la respuesta es no preguntes a ti mismo, pregunta al resto que le hace falta y los demás crean su imagen y ven la perfección, siendo lo mismo lo que has vendido con un color diferente.