María Elisa

El Kybalión. Siete trompetas, siete guardianes, siete principios, no son principios, son seres, lo que llega a los oídos humanos es la mentira que han creado para ellos.

         Los elementales son amigos de quien son amigos.

         Te voy a enseñar lo que crees que les han enseñado, lava tus manos, une tus dedos, abre tus manos. Tu mano izquierda debajo, tu mano derecha arriba. Esto no es un juego de habilidad, ni una intimidación, se llama activación, hoy tu energía fluye, este es el principio que buscan los que estudian los libros que dejé.

         Mi nombres es Afael, Hermes fue uno de mis nombres, también me llamaron Zeus, Odín…

-Y en cada una sin ojo. ¿Tu ojo derecho dónde está?

         En qué aportarás al hombre, preguntaron antes de que baje a ustedes, les enseñaré a ver y les di un ojo.

         Todo se aprende amigo, solo se necesita alguien que no sepa que preguntar, yo soy responsable del ojo que tienen vosotros en sus frentes.

-Prometeo, el fuego, Apolo…

         Presente.

Has visto cual es la diferencia marcada entre hombres y ángeles ¿dónde mides la sinceridad de un hombre?

Aquí en este espacio puedes volver a formar el tuyo. Te devuelvo lo que ya es tuyo.

-¿Qué pasó con todo lo que nadie recuerda?

         Un alma siempre recuerda la información que necesita, toda bestia viene marcada con información de lo que debe y no hacer, son grandes máquinas diseñadas para cumplir un evento, tú estás viendo la materia como un fin inicial, esto es la materia, esto es la deformación de ella.

         El miedo más grande es a no sentirse digna, si no fueras digna no estuvieras aquí, ningún ser es superior a ti, no mires a un empleado como un igual míralo como un similar y ten claro que cada cual en la cadena mantiene su sitio, el respeto que des a los cercanos a ti no desmerece quien eres, cuando tengas claro quién eres, observa a los inferiores a ti y trátalos como iguales.

         No eres la primera persona a la que toco con un dedo, no sentiste mi mano niña, sentiste la uña de mi dedo.

Jesús es diez veces más grande que yo, cien o hasta mil veces más que yo, decir diez sería ponerlo muy cerca de mí, no estoy en ese estrato.

¿Crees estar viva? El ser humano de carne es el recuerdo vivo de lo que ya existió, los sueños a los que llamas dejavú no son premoniciones de un futuro niña, son recuerdos de un futuro que ya pasó.  Un dejavú es solo donde se cambia la rama del árbol, donde puedes decidir si seguir o cambiar la historia, una paradoja de ti misma se divide de ti y crea un universo igual al tuyo con otra vida, otro tiempo y otro espacio igual.

Viví y morí. Llego a ustedes aun y al que sigue después de ti y al siguiente, si no eliges la rama correcta del árbol de la vida, no has vivido, tu rama se quiebra niña y una nueva nace en su lugar, no es que el amor no es compatible contigo, es que tú no eres compatible con cualquier cucaracha.

Yo pedí que caiga, tú decides como está, no es nunca lo que parece ser, es lo que decides que sea, no existen las limitaciones para el hombre, existen las imposiciones, está de cabeza o está de pies ¿qué dicta tu lógica? Y dime como cayó, hacia abajo o hacia arriba, eso es la lógica ¿qué dice tu alma?

-Que no cayó.

         Y si algo no cayó sería lo contrario a la lógica, no cayo de espalda, sería lógico, cayo de cabeza, aunque suene irracional. Hablaste de principios de cuerpo, deseos e impulsos. ¿Cuánto toma decidir por ellos? Tomar una decisión frente a un principio vital, moral, de necesidad ¿cuánto toma tomar una decisión? Te lo voy a explicar, toma el mismo tiempo que te tomó decidir abrir una botella, no importó que tan caliente esté, solo decidiste abrirla. No importa quien ordene, no importa la circunstancia y el lugar, solo tú puedes decir no, esta vez tú decidiste abrir la botella.

-¿Cómo es dónde vives?

         Igual que un palomar.

-¿Puedes vernos desde allá?

         Igual que cuando tú ves.

-¿Qué eres?

         Has llegado a la puerta del Hijo, cuando el Hijo subió… tienes el privilegio de ver hacia arriba ¿qué puedes ver? Preguntaste quien soy, esto es lo que soy.

         Estuve en una tierra en la que hablaban como tú, no, me cae que no es tu lengua y que canijo que puedas hablar así, el calor es porque te he llevado a la tierra.

         Hay quienes nacen como dioses, otros como grandes, otros pretenden ser tan grandes que solo se vuelven un punto de estiércol, pues así se sienten, cuando deje de buscar y encuentre, empezará a ser alguien ¿cuánto te tomó abrir la botella? Eso tomará encontrar el camino, todo es una decisión niña, todo es una simple decisión.

-¿Cómo saber cuándo es la decisión correcta?

         Cuando la lógica interviene, pero no la lógica de hombre, sabes lo que encausar es bueno o malo, lo que es propio o impropio también, no decides con el cuerpo ni con tu mente, decides con la lógica y el alma  frente a ella.

-El tetragramatón.

         Ya les he enseñado que es, es un gran anagrama, no es una enseñanza de entrada, es una puerta. Ya se les enseñó que es.

 

         Hay quienes ven y quienes rastrean, cuando un can rastrea tiene su nariz abajo, debe abrir sus ojos igual que un can y empiezas a ver.