Formas de orar

-¿Cuál es la forma de llegar al Padre o a Jesús? Por ejemplo el Padre Nuestro…

         Tu pregunta está en tu mente y no es bien transferida, te diré que quieres preguntar… ¿Af, como oro correctamente? Af… La respuesta es esta… ¿Dónde estás este momento? ¿Y tu alma?... <<Aquí>> ¿Seguro?... Tu alma dentro de una oración está con Dios, ha pasado ya las veintiséis puertas y ha llegado a la veintisiete al lado de Yavé, por tanto, al pasar por la puerta de Jesús, pides permiso a tu hermano y lo dices de esta manera, con reverencia y con la frente en alto. Cuando Jesús llegó a ustedes ¿qué fue lo primero que les dijo? Soy igual a ustedes y me llamarán hermano y así será y lo dirás “Hermano mío Jesús Cristo te pido que intercedas por mí ante el Padre” al mencionar estas palabra tú ya entraste a la espalda de tu hermano y estás a los pies del Padre “Padre, gracias por recibirme. Heme aquí porque quiero pedirte…” y di lo que quieras, patea al perro, baña al gato, que le caiga un balde de agua a la vieja de mi suegra… y diferentes otras cosas. “Padre, gracias por escucharme” al mencionar esas palabras ya has salido y nuevamente estas al frente de Jesús y le dices “hermano, gracias, pues ya me lo han dado” y luego regresas. Es tan fácil como eso, solo usas tu imaginación.

-¿Y las oraciones repetitivas como el Padre Nuestro…

         Padre Nuestro, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo… he aquí las nuevas conveniencias, las conveniencias son iguales a las convergencias y dime tú cuales son las convergencias de este tiempo frente a las conveniencias de cuando nació la oración de la boca de Jesús y yo te diré como orar… danos dinero suficiente, pues la plata no me alcanza, perdona a los que debas perdonar, pero castiga a los que nos hacen daño…

         Dime algo ¿crees tú que tu Dios necesita escucharte diez veces? Has llegado a sus pies y te ve como a un insecto al que quiere aplastar ¿crees tú que aguantará que le hables tantas veces? Trato de formar, he sido claro entonces. La oración que les dio tiene petición y bienvenida.

         Alguien llegó a mí, alguien pequeño, muy pequeño y preguntó ¿Af, por qué no soy como mi padre? Y le dije mira a tu padre y dijo no entiendo, ya lo has de entender, pasaron diez años y el niño volvió a preguntar ¿Af, porque no soy como mi padre? Y yo volví a responder “mira a tu padre”, Af… ¿tú sabes que mi padre murió ayer verdad? Y le dije exacto, él ya no existe, el jamás existió, tú no exististe siempre para él y para ti mismo y solo aquel que existe para el resto y para sí mismo es humano.

-¿Jesús existe? ¿El cristo existe?

         El cristo, conocimos el cristo, los llevamos a verlo, pronto los llevaré a verlo, es una buena experiencia hasta que él decide que es suficiente, después de todo las puertas no se abren todos los días, no para todos.

-Af, el ser humano es vibración.

         La carne vibra.

-En la meditación algunos mencionan el “om” ¿esto significa algo?

         En mucho tiempo me senté frente a alguien y practicó el “om”, su nombre, más bien el nombre que le pusieron era “Buda”, se sentó frente a mí, pues me presente frente a él como un anciano, sabía que era sabio, cruzó sus piernas y sus manos y frente a mí hizo “ommmm”, hice lo mismo y le dije ¿a dommmmmde? El también se rió, luego se volvió a cruzar de manos y dijo “no se” y le dije párate, ve y predica, ve y sana, ve y enseña, no te sientes ahí como rana, eso no te lleva a ninguna parte. No es lo que te han dado, es lo que crees que te han dado, lo que crees que te da un maestro. Ahora yo te digo, eres un maestro, maestro es el que enseña, anda y enseña y aprenderás de lo que enseñas también.

-Af…

         ¿Por qué me saludas siempre?

-¿Qué es el mal?

         ¿Qué es lo malo? <<Lo que no es bueno>> no, hay cosas malas.

-¿Qué fragmento custodio Lu?

         Eres una dama que ha abierto sus piernas, un hombre grande, fornido y algo bien dotado entra en ti, de pronto tu pregunta sale ¿Qué parte de ello entrará aquí? Y el negro dice tranquila mija, no importa que parte sino el sabor. ¿Por qué necesitas saber que parte? Porque es lo que necesitas, saber que parte para sentirte bien, no se trata de sentirse bien ¿entiendes? Está cerca de Af y lo estás viendo, pregunta en que puerta estoy y sabrás en que puerta está, estás debajo de mí solo una puerta, estás al lado de las sirenas, cerca de ellas.

         Lu, nacido cerca de mí, viejo igual que yo, algo irreverente frente a los hombres y macho frente a las mujeres, algo triste y algo cabrón también, un gran ángel, ya no es un ángel. Fuimos buenos ángeles, más hubimos algunos con distintos privilegios y otros con dotes mayores o menores, el decidió dar la espalda a un ángel similar que llevaría su mismo título y rango, pero se sentaría en una casa más alta. Aprendió de ustedes, observó y aprendió del hombre, él no odia al hombre por lo que es, odia al hombre porque se equivocó, porque trató de aprender de él, porque dependería de un hombre para ser humano, heme aquí enseñando que los ángeles tomaron aprendizajes de los hombres y no de los humanos como debió haberse hecho, por esto es como es y ya debes conocer como es, siendo Lu muy fuerte, no es un mal ángel, pero te va a sacar canas verdes.

         Hay que tener claro de dónde viene cada cosa, así sabemos a quién reclamar y yo pregunto a los que ya saben quién lo hace y todos responden “Azrael” y Azrael lo hace no porque seas digno o merecedor, lo hace porque le da la harta gana de hacerlo, porque le parece que debes portar a alguien, porque le parece que puedes ser preparado o puedes preparar, heme aquí también enseñándote algo, el hombre que se considera humano está a punto de ganarse este título, pues está buscando serlo, no lo necesita ni lo quiere, solo lo busca y eso es lo que se lo concede, siendo así, el hombre que quiere ser humano es llamado humano, si lo gana, siendo así, el humano es mayor a un ángel y a un arcángel también, no tiene quien lo use, más bien tiene quien le sirva, un humano o un hombre que se considera uno, pues es parte activa de Dios, no nos pregunta, nos pide y nosotros respondemos a este pedido, después de todo para eso fuimos enviados. Deja de quejarte y de buscar y dar, pide al mundo y cuando tengas lo que buscas de él, dale parte al resto, si lo consideras necesario. De vez en cuando mira arriba y di “quiero tal cosa”, no desesperes y se te dará, a Dios no le repites diez veces lo que quieres, se lo dices una vez y esperas, si lo repites no confías en él.

         Aprender está en escuchar, aprender no está en callar, has escuchado decir “perro que ladra…” “perro que no ladra…” ustedes lo dicen al revés. Es lo que esperamos de ti, que muerdas y aun tienes miedo de hacerlo ¿a qué le temes? No le temes a Dios ¿a qué le temes? Es peor responder, el error del ser humano, del hombre, es no reconocer sus propios miedos, eso nos permite conocer quiénes son, tú tienes miedos sí, pero le temes a la soledad, ese siempre ha sido tu mayor miedo ¿o acaso no saltas en tu cama cuando duermes solo o con compañía?

         Preguntan cómo funciona un sanador espiritual, hoy van a aprender cómo, un sanador espiritual es más bien un regenerador, como regeneras algo, lo regresas a su estado original, un sanador no sana, un sanador hace que cualquier parte que esté mal regrese en tiempo y espacio, aquel en el que estaba perfecto, eso se llama viajar en el tiempo, eso es lo que hizo la mano del sanador.

-¿Por qué hay partes del libro en las que se indica que la lectura de las puertas debe ser de arriba-abajo, de frente a atrás o al revés?

 

         Te respondo de esta forma. Tienes algún problema en tu lengua, tú estás arriba, pero ves hacia abajo.