Plata 11

Lánzame uno Orlando.

–Bueno, ¿otro?... pero cógele.

            ¿En mi condición?

–Si lo atrapó.

            Te lanzo uno Orlando.

–Bueno.

–¿Quién es?

–Af.

            ¿Tienes café caliente?... entonces falta un médium… no está lejos.

–Te está mirando.

            Alguien como tu puede ser útil.

–¿Mande?

–Alguien como voz puede ser útil.

–Ah, de ley, claro, para todo…

–Me podrás decir…

–Lo importante es que tú y yo sabemos que siempre hay ganas

            Tú y yo sabemos que siempre hay ganas.

–Claro, ja, ja.

            Se necesita tres médiums y uno más. Dos ya están marcados; uno, fue dado a una oportunidad. La inestabilidad de un ser astral lo vuelve inutilizable a menos que este desea conservar lo que es y llevar alas también. Solo un médium formado dentro de los tres en guardia podrá llevar alas. 

–Ya… en otras palabras ¿debo ser portador o qué?

            Lo uno lleva a lo otro muchacho, no hay juegos ni rondas; no esta vez. Quien como médium le porta, alas soporta.

            Tu formación seria la suya, tres de uno y habrán llamados solo para tres, si aceptas el cargo.

–Muy bien, muy bien entonces.

            Hecho esta… ¿Quién es?

–Tu nombre.

–Hugo.

            Un inicio, ¿a qué has venido?... saca tus ojos de vidrio

–Los lentes.

            Los ojos de vidrio condicionan al hombre a ver por ellos. El desarrollo de tus oídos y de tu percepción es lo que importa en ti, ¿qué percibes?

            Déjame decirlo de una forma comprensible, ¿qué sientes?... sigues sujetando sus ojos de vidrio.

            ¿Cuánto sol trae la noche?

–Lo mismo que el día.

–Igual que el día.

            Eso explica tu muda. Es bueno quitarse el sombrero cuando se come, o no hará provecho la comida.

–La gorra.

            Nos han prohibido el trago. Tres preguntas, de donde y como lleguen primero, serán contestadas.

–No todos a la vez.

            Me estresa la cantidad de voces.

–Sobre el origen del hombre.

            Ya estás bien mujer.

–Gracias

            Los monos.

–¿Cuan manipulado fue el ADN de las razas del hombre, y por quién?

            ¿Desde cuándo se llama ADN?

–Desde que descubrieron o le pusieron ese nombre.

            ¿Quiénes lo descubrieron?

–Los científicos.

            ¿Qué crees que significa, que les han ensenado que significa?

–El ADN es acido desoxirribonucleico.

–Es el mapa genético como dicen los científicos, el mapa genético del ser humano.

            Es un antes de ser lo que son.

–¿Homínidos?

–No.

–Estoy preguntando del hombre, no del espíritu.

            Mira un punto en la nada y vienen siendo… nada. ¿Cuán modificado ha sido?

–No, la evolución…

            ADN… antes de nada. ¿Cuán manipulado han sido?

            ¿A qué hueles?

–Animal.

            Bestia.

–¿Hay un eslabón entre el primate y el homo sapiens, o sea en los evolucionados?

            ¿Qué es bon?

–Es la bon… ¿Qué es bon?... ja, ja.

            No hay nada perdido amigo, más si algo escrito. ¿Cómo llaman a la hoja?

–Papel bon.

            Hay un escrito, es la hoja. El secreto fue escrito en papel blanco, el primer papel después del pergamino y le llamaron “bon”.

            No hay un secreto entre ustedes, mira eres un mono; tu más bien un gorila (bromeo).

            Pregunta entonces…

–No quiero ser descortés, quiero dejarles primero…

            Ellos ya han preguntado.

–Solo hay tres preguntas, les dio una, aprovecha.

–Son preguntas personales, no…

–Yo creo que todos aquí…

–Que aproveches dice.

            El principio de los hombres es hablar en segundos hombres, siendo ellos mismos. Pregunta ¿por qué hacer para que un barco de mar navegue en agua dulce?

–Tiene diferente densidad entonces el uno se hunde más que el otro.

            He ahí a respuesta.

–Densidad.

            Tú vendrías siendo el mar, lo que te acompaña, el agua dulce. No importa cuán chico o cuán grande quieras hacer tu barco.  

–¿Quién se está andado?

            Geovanie…

–Con razón, ¿si le viste?

            Pregunta muchacho… no necesitas todo…

–Yo fui invitado, me invito, yo le he contado muchas cosas de mi vida, lo que quiero saber es ¿si estoy llevando mi vida y a mi familia en buen camino o estoy haciendo algo equivocado?

            Ya te respondí, ya te he dicho…

–Tal vez un poco más claro.

            Eres agua salada, si sigues tratando de entrar tus barcos en agua dulce, solo tú te entraras. Debes ver por ti, los beneficios que el resto reciban serán lo que has hecho sin pensar en nadie más. Querer dar, esperar dar, forma complejos de ti, forma distancias de ti. Aun, sin dejar de pensar en tu progreso, piensas en demasiados. Crecerás lento y aquellos en los que piensan crecerán igual.

Si piensas en ti, crecerás rápido y el resto crecerá apegado a ti; no porque los llevas de la mano, no he dicho quita, no he dicho condiciona. Date a ti mismo y encontrarás dado en el resto. Quién para sí mismo busca placer, lo encontrara en aquel a quien se lo proporcione, ¿fui claro esta vez?

–Las gracias son de los monos.

            Gracias.

            Este… ¿para dónde van?

–¿A dónde vamos?

            Este… van. Yo… voy… ¿para dónde vas?

–Hacia mis metas, hacia mis miras en vida, hacia mis proyectos.

–¿En muerte?

–Y también en muerte.

            ¿I…, I… van?

–También, ja, ja.

            Af, ael…

–Voy a él también.

–Me has acompañado estos días.

            Acompaño a todos muchacho, nadie en especial.

–Pero he sentido tu presencia especialmente hoy en la mañana.

            Disfruta de los éxitos.

–Converse contigo.

            Intento repetir lo que ya he dicho.

–Totalmente… que bestia.

–Siendo la tercera pregunta, ¿Cuál es el mensaje que nos estas queriendo dar?... Te conozco lo suficiente, cuando todo el mundo te anda sintiendo mucho, es porque hay un mensaje profundo.

            Un maestro con alas entre ustedes se va a apagar, el deberá volver cuando el tiempo un libro haya entregado. Alguien con su vemia y con permiso de llevar su poder entre ustedes estará. Un amigo y enemigo, alguien sabio y algo estúpido por un tiempo los liderara.

            No hay despedida en mis palabras, solo un hasta pronto… tenemos mucha tarea allá en el hielo, hay mucho ladrillo blanco, hay muchos que cuidar y muchos que destruir. Quedan en buenas manos o en buenas alas; más bien aprenderán.

–¿Y tu presencia, seguirá irradiándonos o no, la seguiremos sintiendo la presencia?

–¿De quién?

–De Af, presente.

            Tú, su…

–Dijiste su…

–Ah, ya… ¿seguiremos sintiendo tu presencia?

            Aun no conoces el alcance de la amistad que tienen ustedes. Conocer es ser, quien es, ya ha visto; quien ha visto, ya con el lleva. Nadie se va muchacho, nadie en esta subida… se va.

            Un gran maestro, he enseñado a hablar, he enseñado nobleza, y he demostrado poder; queda quien enseñará a reconocer a entre hombres y humanos. ¿Cómo reconoces entre ellos?... midiendo su estupidez.

–Más estúpido, un hombre; menos estúpido, un humano.

–Al revés…

–Están insultando a Aristhus…

–Pregunta…

            Ya te han respondido.

            Tú y yo, tenemos cita médica, no te salvaras de mí.

            Ha sido bastante terco para aprender, debes darle casa a esa niña… nos aburre estar encerrados.

            Olas de hielo viene para los blancos y azotes de fuego también. Somos quienes graduaran el daño, ya han visto el resultado; tal vez esta vez sea diez de cada mil y no mil de cada diez. Que sea un dedo por un brazo mi amigo…

            Los médiums deberán llamar, quien es médium sino quien se llama a sí mismo. La entrada a la mediumnidad es salir y jugar.

–O trabajar.

            O jugar a trabajar… jugar a jugar. No se alejen mucho, pero hagan evidente donde están. Un médium como ustedes, el médium igual a ti; puede verte despierto aun dormido pero debe experimentar. Ordénate estar, deja animado tu cuerpo y vete a fastidiar a alguien. 

            La orden es hacer presencia ¿cómo saber que eres un médium?... solo cuando reconozcas que ya has hecho presencia entenderás el alcance de tu poder.

            Dejen que vuelva… Iván, dile al meritorio de las orejas que nos vemos allá por septiembre; antes de eso, no puedo volver salvo una excepción médica.

 

Af, ya dio y escrito esta “el tiempo de los Ari, ha iniciado”.