1.     Ángel Aphaesthus: No te preocupes por lo viejo que te estás poniendo, sino por lo que has descuidado y lo aburrido que te estás volviendo, creyendo que por viejo debes ser más serio. Mientras la verdadera sabiduría está sobre los antiguos; la maestría de ella no está sobre los que no tienen conciencia de su edad, sino de los que pueden compartir con los que creen merecedores de sus experiencias recorridas y conocimientos adquiridos.

2.    Ángel  Aphaesthus: El peor día que has tenido es el que aún no has vivido... No existen los días malos sino “la atracción por derecho de conciencia". Todo lo que pidas en el orden correcto se te será dado a su tiempo, bajo una armonía perfecta con tu yo interno, ya que aquel que vive en Dios no tiene lo que quiere o desea sino lo que necesita y merece.

3.    Ángel  Aphaesthus: Piensa en ti mismo un momento y luego opina sobre el resto, tal vez encuentres que aun en sus errores ellos han fallado igual o menos que tú. No critiques a quien sea para ti imperfecto, ya que para sus ojos tal vez tú eres igual o peor.

4.   Ángel  Aphaesthus: Maestro no es el que enseña, sino el que corrige y guía aceptando y comprendiendo los cuestionamientos de su aprendiz y dejando que este erre para que su aprendizaje sea completo.

5.    Ángel Aphaesthus – Ángel Navoe: ¡Viejo loco! Amigo, tú me has enseñado mucho, por favor dime como reconozco o diferencio un maestro real y quien dice ser uno <<Llevas tres años viniendo a mí, descríbeme>> Has ganado que te llame maestro porque sé que eres uno <<Esa es una respuesta que hasta un niño puede dar, detrás de esa respuesta hay una ilusión, simpatía o afinidad con las proezas que a quien llamas maestro realiza. Déjame explicarte, no todo al que llamen santo hará  milagros y no todo el que no lo sea se le negará el placer de hacerlos>> ¿Me dices que no eres un maestro? <<No. He dicho que todos tienen la gracia de Dios por igual. Maestro no es el que sobresale de entre los que muestran más o menos poder, maestro es el que te enseña a ser uno sin pedirte culto o imponerte su causa, es quien te guía, no quien te enseña, no es quien se esconde de la batalla camuflándose como es ante iguales y opuestos>>

6.   Ángel Aphaesthus: Arí pregunto a su maestro: ¿Af cuál es el principio fundamental de la vida? Su maestro pensó un momento -acompáñame Arí-  (lo llevó hasta los chiqueros del pueblo) quédate aquí y al final del día vas a casa y me cuentas que viste, durante el tiempo que estuviste aquí. El muchacho como siempre hizo caso sumiso a la orden. Cayó la noche y fue hasta su maestro diciendo -observé a los cerdos y vi lo que siempre hacen una y otra vez, comían, cargaban, se acicalaban, espantaban las moscas con su cola, luchaban de vez en cuando y al final del día durmieron - Bien -dijo Af-  ¿qué aprendiste de eso frente a la pregunta que me hiciste antes? -Nada maestro ¿O tal vez me falta sabiduría para entenderlo?-  Voy a ordenar lo que viste para ver si es más fácil de asimilar: la vida es un gran chiquero en la cual hombres de todo tipo, querrán algo de lo que tienes, te negarán algo de lo que tienen, cagarán por todas partes para ver quien se llena de estiércol por el puro gusto de que te conviertas en alguien igual a ellos, al acicalarse demuestran confianza entre sí mismo pero en realidad cada uno cuida su propio trasero, entonces Arí, si esto aún no contesta tu pregunta no importa de qué chiquero salgas, solo tu decidirás pisar la mierda del resto o saltar sobre ella, el principio fundamental de la vida es vivir cuidando tu propio trasero, confiar en los que te rodean tanto como ellos confían en ti, luchar por tu alimento día a día frente a quien sea, no importa cuán imponente se vea, y al final de cada día dar gracias y dormir en paz, mañana será otro día para poder preocuparse de la rutina.

7.   Ángel Aphaesthus: Cuando el lado físico se torna vulnerable, el espíritu se vuelve débil para dar paso al libre albedrío.

8.   Ángel Aphaesthus: Dragones, hadas, duendes, gnomos, cabríos, querubines, serafines, ángeles y muchos más, no los imaginan, los recuerdan, seres maravillosos que conviven con el hombre, pero los negaron y los convirtieron en imaginación para no sentirse inferiores. Cuando des paso a tu alma, para ver por tus ojos, verás que la materia es la limitación de la que somos presos, que Dios está en todos lados porque él es la luz que borra la tiniebla, mas ten claro que él no es cuerpo, sino Espíritu, cuando tengas claro que es él y tengas claro también que él existe y no a la vez, la verdad se te será dada por los que por su mandato los observan y eso los hará libres.

9.   Ángel Aphaesthus: Un burro se perdió en el bosque, un mono habitante del lugar lo encontró: * ¿qué te pasa, por qué tan triste? - estoy perdido, caminaba con la carga de mi amo a cuestas y él decidió descansar, habíamos caminado por largo tiempo, soltó la carga y se acomodó con fuego en una cueva, al quedarse dormido  yo vi una luz brillar y la seguí, de pronto ya no sabía cómo volver y la luz que parpadeaba se desvaneció –el mono replicó- cuando era pequeño un humano me capturó, aprendí a vivir entre ellos todos me hablaban sonriendo, hacían burla de mí y me porté a su altura, ante el inteligente era obediente y ante el tonto era un igual. Un día el inteligente me llevó con él hasta un páramo cercano, abrió la jaula y me dijo vete este no es tu lugar, yo grité y me asusté, me sujeté con fuerza dentro de mi jaula, no conocía el lugar al que pertenezco y tenía miedo, el asentó la jaula y dijo te la dejaré como recuerdo, rompió la puerta y dijo adiós pequeño amigo. Salí de la jaula y me dispuse a seguirlo a regresar a mi hogar con él, pero ya se había alejado mucho, escuche no muy lejos una voces parecidas a la mía y los busqué, hice amigos y familia, hace no mucho la menor de la casa, ya más grande de la última vez que la vi, llegó cerca de aquí y me acerque a ella, tome de sus alimentos, con dudas me llamó por el nombre que me pusieron y me acerqué, sujeté su cara con mis dos brazos estirados y aunque sabía que no me entendía, le dije gracias por haber sido mi familia, ahora tengo la mía, soy libre, estoy bien, me costó tiempo acostumbrarme y aprender a valerme por mi mismo, pero he logrado ser líder entre los míos, corrí al bosque mientras ella miraba. Entendí que no es el lugar donde te crías el que dicta quien o que eres, sino el lugar en el que tú logras prosperar y ser feliz. Entonces que debo hacer –dijo el burro-  Deja de lamentarte y vive, ve al frente, cuídate de las bestias de tu entorno, se valiente ante las adversidades en el camino y deja de ser burro -pero no puedo cambiar lo que soy- ¡puedes no quieres! Aun un lobo fue oveja cuando lo necesito y un gran banquete degusto, lo intentare entonces – dijo el burro - Nos veremos pronto burro, da gracias que te encontré yo primero y no un león.

10. Ángel Aphaesthus: Ponte los guantes, sube al rin de tu vida y pelea contra el más fuerte, si caes levántate, si quedas inconsciente recupérate y regresa al rin, si te cansas mantente firme sin bajar la guardia, si los golpes te duelen olvídalos, pues ya pasaron, cuando por fin logres noquear al campeón, estarás listo para vivir, pues te has vencido a ti mismo. 

11.   Ángel Aphaesthus: Los tiempos de Dios son exactos y estamos regidos por ellos aunque lo justo no parezca correcto y lo correcto no nos parezca justo, Dios así lo quiso, Dios así lo querrá, más tengan claro que un hijo rebelde no es igual a un hijo indolente, quien a su padre reprende con rebeldía y respeto pidiendo un cambio ante lo justo y lo correcto será visto, medido, escuchado y tomado en cuenta, el hijo que reprende a su padre con insolencia asumirá para sí mismo el peso de aquello por lo que cree pelear.

 

12.  Ángel Aphaesthus: Cuando alguien ha caído y al universo le parece poco el golpe que ha recibido, este comienza a golpear con tal fuerza al caído que lodo y arena se dispersan y sólo cuando ya no hay donde más hundirse lo deja de asediar. Sólo cuando te has hundido y no hay más que el fondo del fondo no queda más que volver a subir o quedarte en el agujero.