Libro de aclam

Mshibama

El bautizo

 

Se presentó Aclám, uno de los grandes, siempre recordaré aquella noche por ser nuestro bautizo, porque desde aquel momento ya no éramos solo existencia, ahora los grandes nos reconocían como espíritu, cuando llegó dijo:

Ya hace meses se hará de sus manos, me senté en la misma mesa de los herreros de mi amigo Afael, ustedes son dignos de SER, mientras alguien ha de ser nulo una muerte entre los hombres paga frustración de nuestro error, al llegar no he venido como alguien superior sino como un mismo, observó y dijo:

<<¡Escucho!>>

-¿Hay algo que nos puedas decir para incluir en el libro, lo que podamos compartir con otros?-

<<Si pintas rocas negras y las mezclas con zafiros no pulidos redondos junto a ellas, todos apreciarán las piedras, y las verán, y no tendrán ningún valor, no se darán cuenta que los zafiros están ahí, y de todo lo que se ha dicho, sólo aquel digno lo entenderá, mas ustedes aún son dignos, algo mediocres, más a quien llaman maestro me envió a responder, me pidió responder>>

-Maxium mencionó que era el único que podía hablar sin tabúes, que para él no habían prohibiciones, ¿pero las prohibiciones de parte de quien vienen?-

<<Del que convivía aún en sus iguales, siempre con el debido permiso podemos usarte como títere o darte todo lo que necesitas, y él con quien hablaron ayer es el que tiene permiso para hacerte grande o destruirte, su y tu mente pueden ser una, ninguno de nosotros tiene ese permiso, por eso como humano, en cuerpo humano debo escuchar, como carne>>

-¿Tienes un mensaje para nosotros?-

<<¿Qué es un mensaje?>>

-Una idea clara u oculta que nos conduzca al camino real, que estamos siguiendo para llegar a ser humanos-

<<Ustedes han llegado a mi casa, ninguno en esta mesa a excepción de uno es humano, y aún él no es completo>>, de pronto su mirada se dirigió hacia la derecha y dijo:

(Conversación mantenida entre Aclam y Afael)

<<Los preparaste bien niño, ¿cuánto hace que no te sientas conmigo a tomar algo?>>

-Ya no recuerdo cuanto, amigo- respondió Afael

<<Todo lo que hicimos y sólo somos mito>> dijo Aclam

-Recuerdo, diría yo- continuó Afael

<<Frente a ti Aclam, los que serán llamados mito, como tú, como yo; por eso ya deja de jugar>>

Aclam se dirigió a nosotros y dijo:

<<¿Ustedes son o no son?, denme una respuesta>>

-somos- respondimos al unísono

<<¿Qué? >> continuó preguntando

-Somos espíritu encerrados en un cuerpo, en un vestido material, que estamos siguiendo un camino para llegar a Dios, al único- dijo el portador del tercer cuerpo de Asrael

<<Ni nosotros tenemos permiso para llegar al único>>

-para acercarnos- respondió

<<¿A quién o a qué?>>

<<Solo los ocho llamamos al único como eso, y el único no es Yave, no tiene ningún mortal permiso, ni siquiera Yave permiso de estar ante el único, y ninguno de nosotros, ninguno puede alzar su rostro a ver, al igual que ustedes ante su creador.  Si lo que buscan es llegar a Dios, su Dios, sépase y téngase claro que ningún Dios tiene otro, fuimos creados y nacimos de uno solo y uno solo somos- luego dijo

<<Noe ne nek tokg, noem nie soo mam soumm yeeie>>

<<Señalando a cada uno de nosotros dijo nuestros nombres (los cuales omitiré), y con ellos los buscarán>>

<<Heme aquí bautizándolos, bienvenidos espíritus>>

Pronunció una vez más nuestros nombres y dijo:

<<Lo que se les ha dado es aquello en lo que fue ungido su Dios al bajar, yo mismo lo bauticé, ¿creen ustedes que la mano de un mortal pudiera dar una bendición a un Dios?, es lógica básica. 

Solo tres frente a él, frente a mí, y frente a su maestro de entre todos han sido dignos, y él los llama amigos>>

(Volvieron entonces a hablarse Aclam y Afael)

<<¿Hace cuánto no te escucho decirle amigo a alguien, viejo?>> dijo Aclam

-Ya es bastante, viejo- lo miró y sonrió,

-¡anciano diría yo!- continuó Afael

<<Sus centros serán visitados, cada uno, cada grieta que vean será por donde entrarán ya que su cuerpo no existe y no necesita puertas para atravesar al fin, bienvenidos a mi casa>>

<<Toda la sabiduría que desciende de su maestro más allá que de su Dios, es mía, a través de mi creación han pasado décadas, siglos y milenios, se les ha enseñado, más elegimos la parte más débil del hombre, los hombres débiles pequeños y algo pálidos y a ellos les enseñamos, y su gracias nos favorece y nos llaman y nos llamaron dragones, como los conocen ustedes;  mi creación creo para ustedes y no es nada mas que un animal y nosotros también, sólo Yave nos mira y nos llama

<<¡Bestias compórtense!>>

Mas esta bestia les dará el conocimiento que necesiten, de mi mano no saldrá pero en mi casa la hallarán, todo lo que quieran saber cuando lo quieres, todos los universos, consciencias, todo lo que existe en todos los planos nuestros seres y creaciones,  mi creación es la mas traviesa de todas, no jugamos con ustedes, no juegan con ustedes, ellos diseñan, yo doy vida, yo los veré como un igual si lo logran, más ésta es solo la tercera casa, no preguntes nombres no son importantes ya que el espíritu tiene solo un nombre y yo no cree nombres, solo di forma y vida, que su pequeño cerebro se prepare, sus ojos también, no prohíbas a tu boca hablar cuando estés con nosotros frente a más, ya que nosotros te daremos la respuesta.

Hizo presencia Afael a quien le di mi agradecimiento y dijo:

<<Un niño es feliz cuando cree que el regalo no se lo dio su Padre y es mejor que el Padre crea que el hijo no sabe de donde llego el regalo, ya que sólo así la ilusión se mantendrá.

Tengan a mano pergaminos y grafito o lápices y escucha cuando se te es dicho, ya que el regalo así lo hace, mas él no sino los suyos; mas un solo cigarrillo a la vez o producirás cáncer.

Ustedes son los que quedan de todos lo que iniciaron, cayeron y fueron lastimados, y fueron probados y lastimados, y humillados; pelearon y ganaron, y son los que hoy tomaron el nombre de Dios, mas cada uno tiene un nombre, nombre que aquí no sirve, mas donde el sol deja de existir ustedes son alguien, el nombre que se les ha sido dado representa quien ¡son! no lo que portan, ahora ¡son, no existen!.

Hoy dejan de ser, para llamarse, para tener nombre, hoy son no solo existen, ¡ya no soy el único viejo loco en esta casa!.

Poco faltó para que no estés esta noche aquí, solo observo no reclamo - dijo dirigiéndose al portador de Leukaf-sama.

 

Los grandes maestros decían a sus apóstoles o a sus seguidores, después de que nadie ungía sus cabezas, bienvenidos a mi mundo, a mi casa y sólo van a conocer la sala, no están listos para las recámaras principales, mucho menos para la cocina>>